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Friday, March 20, 2015

Pacha se repite esta noche en el MAC

Debido al éxito que tuvo la presentación realizada el 8 de marzo, el Museo de Arte Contemporáneo presenta nuevamente esta noche, a las 20:00, la performance art denominada Pacha. La dirección del museo es calle Sucre, esq. Potosí.

Pacha es una instalación performática donde espacio y tiempo se fusionan con el movimiento de los cuerpos que transitan sobre una instalación sonoro-táctil, la cual está intervenida por profesionales de la danza contemporánea y del teatro.

Óscar Sossa es el autor y director general de esta presentación, mientras que María Guantay es la directora de la coreografía, siendo asistida por Diego Guantay.

Mañana se presenta nuevamente este evento, que fue realizado por primera vez para celebrar el primer encuentro de artistas audiovisuales bolivianos. La entrada tiene un precio de Bs 20

Sunday, March 15, 2015

Salón de la Coca



Hay alemanes, franceses, suecos, neozelandeses, japoneses, argentinos, chilenos… A cada instante ingresan los turistas al repositorio, quienes miran con curiosidad lo que pueden encontrar y averiguar. Hernán los recibe y les explica las características del lugar, que resume como un repositorio de la “hoja sagrada”. Ubicado en la calle Linares, casi esquina Sagárnaga, en la ciudad de La Paz, el Museo de la Coca tiene el objetivo principal de informar y desmitificar que la coca sea lo mismo que cocaína y que, más bien, se trata de uno de los alimentos más saludables del orbe y que es el centro de los pueblos andinos.

En medio de las coloridas tiendas con recuerdos para turistas y agencias de viaje, sobre el portón de una casa colonial aparece un anuncio que indica Museo de la Coca. Lo que parece ser un espacio olvidado y escondido es una ruta imperdible para los visitantes nacionales y extranjeros.

La entrada a esta casona es como transportarse a tiempos pasados, pues al cruzar un zaguán de madera y unas rejas del siglo XIX se camina por un pasillo con piso y paredes de piedra, con dos faroles antiguos que cuelgan del techo de paja, el rostro de un conquistador español hecho de madera que nos recibe y balcones de estilo barroco, se suman a diseños de serpientes, demonios, leones, reyes y la Virgen María. Después de pasar el pequeño patio de piedra, el visitante se encuentra con dos prensas (una de madera, de la etapa colonial, y otra de metal, que fue utilizada en la República), que comprimían las hojas de coca, las cuales eran cubiertas con frondas de platanales y guardadas en yutes para su traslado a otras regiones. La réplica de una escultura de una tribu amazónica ecuatoriana con influencia aymara, de la época precolonial también da la bienvenida a las salas de la galería.

Su historia

El Museo de la Coca es producto de los estudios de la socióloga Sdenka Silva y del psiquiatra Jorge Hurtado, cuyos resultados se plasman en un ambiente pequeño, pero cómodo que resume en paneles todos los ámbitos alrededor de la hoja sagrada, desde su historia, su influencia en las tradiciones de los Andes, su valor nutricional, el acullicu y la diferencia con la cocaína, entre otros importantes aspectos.

“Trabajé en la defensa de la coca desde 1983 y fui parte del movimiento de los productores de coca. Para 1997, la situación era peor que cuando empezamos, en el sentido de que se estaba imponiendo la erradicación forzosa; la Ley 1008 ya se estaba aplicando desde 1988, pero cada vez más duramente. La situación en el Chapare era muy fuerte”, recuerda Silva, quien hace notar que en aquella época había desinformación con respecto a la hoja de coca y la cocaína, por lo que era necesario abrir espacios para hacer tomar conciencia a la población.

Ese influjo hizo que el 7 de julio de 1997 se inaugurara el Museo de la Coca. “Empezamos con fotografías colgadas en las paredes, con texto escrito a máquina, porque no teníamos muchos recursos, pero de a poco surgieron los paneles informativos”, comenta Silva, quien se hizo cargo de este emprendimiento privado.

Al entrar al repositorio, el recepcionista Hernán Cori da la bienvenida al visitante y le entrega un texto escrito en varios idiomas, que explica cada uno de los sectores. El primer punto del recorrido contiene un resumen de todo lo que se va a observar y leer en las salas, además de una adaptación de La leyenda de la Coca, escrita por el paceño Antonio Díaz Villamil en 1921, la cual señala:

Cuando el conquistador del norte vino a conquistar el pueblo nacido en el Ande, un escogido entre los sacerdotes escuchó una divina voz que hablaba así: “Amo mucho a tu pueblo porque obedeció mi mandato y se mantuvo puro. Sin embargo, los buscadores de oro ya están aquí, para oprimir vuestro corazón y clavar sus espinas de hierro en vuestra carne.

No debes olvidar que el dolor es el receptáculo de la felicidad, ella penetra en el corazón por el camino que ha abierto el dolor.

Los tiempos que tocan vivir son ésos, cavarás en el corazón de la tierra tu camino, para sacar el oro y la plata, dioses de barro que ha construido el hombre.

Pero en el fondo de esa búsqueda, mientras más desciendan, más ansias tendrán de la luz que quedó atrás, y podrán llegar a mí.

La pureza de tu corazón me ha conmovido y por eso para luchar contra la tiniebla del fondo de la Pachamama, para soportar el frío, el hambre y la tristeza, te daré un regalo para tus hermanos. Es esta pequeña planta, pero de mucha fuerza: la coca.

Guarden con amor sus hojas, y cuando sientan dolor en el corazón, hambre en la carne y oscuridad en la mente, llévenlas a su boca y con dulzura extraigan su espíritu que es parte del mío. Obtendrán amor para vuestro dolor, alimento para el cuerpo y luz para la mente. Y aún más, observen el baile de esas hojas y obtendrán respuestas a vuestras preguntas. Pero si tu verdugo, el conquistador blanco, la tocara, solo encontrará en ella veneno para su cuerpo y locura para su mente, porque su corazón está tan endurecido como su espada, y cuando la coca intente ablandarlo solo logrará romperlo, como los cristales de hielo destruyen las rocas y demuelen las montañas”.

En el siguiente panel del recorrido existe información sobre la historia de la coca, a partir de las hojas encontradas en tumbas precolombinas.

Silva recuerda, por ejemplo, que durante la conquista la coca fue utilizada para la “extirpación de idolatrías” por parte de la Iglesia Católica, “que declara en 1571 a la coca como hoja del Diablo y la prohíbe”, señala el guía. “El grupo ligado al clero consideró que debía prohibirse el cultivo y consumo de la ‘hoja del Diablo’ por su relación con prácticas mágico-religiosas que la doctrina de ‘extirpación de idolatrías’ quería hacer desaparecer”, comenta Magdalena Cajías en el ensayo La coca en la historia de Bolivia.

Esta posición perdió vigencia al constatarse que la coca podía ser utilizada en sustitución del alimento por su alto valor nutritivo y, por lo tanto, ser entregada a la fuerza de trabajo sometida en las minas y en el campo. Por otra parte, los españoles percibieron que su cultivo y comercialización podían convertirse en otras fuentes de obtención de riqueza.

“Descubierto el Cerro Rico de Potosí, cuya explotación se inició masivamente en la segunda mitad del siglo XVI, la mano de obra que se reclutó forzosamente desde la implantación de la mita por (el virrey Francisco de) Toledo se convirtió en una importantísima consumidora de coca, junto a la de otros centros mineros como Porco, Oruro, Chichas y Lípez. A partir de ese momento, el cultivo y el consumo de la coca vivieron un importante y acelerado proceso de expansión”, relata Cajías.

“Se apropiaron de la coca para hacerlos trabajar más; por ejemplo, hay algunas crónicas que indican que los indígenas trabajaban 48 horas continuas sin alimentación ni descanso, solo masticando hoja de coca”, comenta Hernán, el encargado de recibir a los turistas en el museo.

En la sección también se habla de la época republicana y de José María Gamarra, considerado a mediados del siglo XX el Rey de la Coca, debido a que poseía el 25% de las haciendas productoras de coca de Coripata. Un ejemplo de su poder es que su hacienda Cañamina producía cerca de 2.500 hectáreas del almácigo, que eran vendidas a la actividad minera.

En el panel del acullico hay gráficos y textos para explicar cómo se debe masticar la hoja sagrada. “Se toma un puñado de coca sin las ramitas, para que no lastimen las encías. Puedes meter a la boca una por una o todas las hojas juntas, y se añade un alcalino, como la lejía o llujt’a (ceniza de plantas mezclada con agua de anís o agua de papa)”, explica Silva, quien detalla que en el oriente boliviano y en el norte argentino se utiliza bicarbonato, “en algunas partes de Perú se emplea cal, en Colombia se usa piedra caliza molida, en la Amazonía de Brasil y de Venezuela se tuesta y se mezcla el polvo de coca con ceniza, en el norte de Colombia se utilizan conchas de mar pulverizadas que son metidas en una tutuma”, dice. “Después de masticar la coca un poco se la deja a un lado de la boca, se succiona la esencia y, si se quiere, de a poco se aumenta lejía o más hojas”.

Varios turistas se animan a acullicar después de recorrer el museo, para lo cual en el mostrador principal hay un pocillo con hojas y diferentes tipos de lejía. “Si se animan, yo les enseño. Aún visitando el museo tienen el temor de que la coca sea cocaína, pero la mayoría, después de visitar las salas, ve la diferencia y se anima”, expresa Hernán, el encargado del museo.

Durante la visita al repositorio, tres argentinos se animan a masticar la hoja sagrada, para lo que Hernán les muestra cómo quitar las ramitas.

Ellos miran con atención y de manera constante, muy preocupados, preguntan si les hará daño. En el siguiente ambiente se muestra la presencia de la coca en los rituales andinos, desde el matrimonio, los entierros, en la fiesta de Todos Santos o en las reuniones de las comunidades.

Además, “como señala la leyenda escrita por Díaz Villamil, la coca tiene el poder de mostrarte el futuro, o ver el pasado o el presente”, agrega el recepcionista del lugar. Al lado, otro panel muestra la influencia de la coca en las culturas uru, tiwanakota, aymara y quechua, principalmente.Estudios de Harvard

En el panel sobre el valor nutricional de la coca hay informes de la Universidad de Harvard, del Instituto Francés de Investigación Científica para el Desarrollo en Cooperación (ORSTOM), el Instituto de Biología de la Altura (IBBA) y el Centro de Investigaciones Botánicas y Ecológicas de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) de Cochabamba.

Entre sus resultados señalan, por ejemplo, que el masticado de coca mejora la tolerancia al trabajo, mejora la oxigenación y regula el metabolismo de la glucosa, entre otros beneficios. Al lado de este panel existe información sobre la guerra de la coca que se generó a partir de la Convención de Ginebra de 1961. Más adelante hay datos de la influencia de elementos químicos para transformar la hoja sagrada en droga, los antiguos procesos de elaboración y las consecuencias para los consumidores de cocaína. En la parte final se puede apreciar la influencia de la coca como analgésico desde la época del incario hasta los estudios de regeneración de tejidos, y las bebidas que fueron elaboradas con coca, como el vino Mariani de Francia y la popular Coca-Cola. Como alternativa de descanso, el museo tiene en la parte superior una cafetería, donde se ofrecen productos muy llamativos, como cocachino, coca chocolate y coca orange, en un ambiente tranquilo con muebles antiguos y con música agradable. Y es que debido a la aceptación del público nacional y extranjero, Silva decidió renovar el museo con datos actualizados. “La historia de la coca continúa y tenemos que adecuarnos a ello, por lo que queremos presentar algo más visual. No se puede dejar de mencionar a Evo Morales, porque es presidente del país gracias al simbolismo de la coca”, adelanta.

“Hablar de su importancia espiritual (de la coca) es muy fundamental. En Los Andes, desde Colombia, atravesando Ecuador, Perú, Bolivia y el norte argentino, no es posible considerar a un yatiri o a sabios médicos indígenas que no tengan relación con la coca; si no tienen relación con la coca nadie les cree. La coca está presente en las relaciones económicas, espirituales, eso se llama un eje cultural”, reflexiona.

“Nuestro objetivo es muy claro, mostrar a la hoja de coca como cultura, como símbolo, porque muchos antropólogos y sociólogos se preguntaron y se preguntan por qué es sagrada la hoja de coca. El enfoque del Museo de la Coca va a ser mucho más profundo”, promete Silva a sus visitantes que ya han aprendido a acullicar.

Es en esa calle de las Brujas donde el repositorio muestra a los visitantes la importancia de la hoja sagrada como eje de las culturas andinas y se presenta como un frente para seguir desmitificando que sea la “hoja del Diablo” o lo mismo que cocaína. Como dice la letra del grupo fusión Wara, “coca no es cocaína”.

Éxito del vino de cocaEn la parte histórica del Museo de la Coca hay una exposición de la influencia del vino Mariani, elaborado a base de la hoja sagrada y que tuvo éxito en el mundo.El químico corso Angelo Mariani (1838-1914) logró fama y una considerable fortuna a finales del siglo XIX gracias a un vino de coca de elaboración propia, que comenzó a fabricar en 1863 y que pronto se convirtió en el favorito de muchas celebridades de la época, como el padre del psicoanálisis Sigmund Freud, los escritores Émile Zola, José Martí, Julio Verne, Alexandre Dumas, Henrik Ibsen, Robert L. Stevenson; los creadores del cinematógrafo Louis y Auguste Lumière, el inventor Thomas A. Edison, la actriz francesa Sarah Bernhardt, la reina Victoria y el zar Alejandro II, entre otros personajes del mundo, describe el blog Ekokultur.El papa León XIII (1810-1903) resultó ser finalmente uno de los principales consumidores de esta bebida, y en agradecimiento al tónico llegó a prestar su efigie para la etiqueta y concedió una medalla de oro al inventor, en reconocimiento a la capacidad de ese licor para “apoyar el ascético retiro de Su Santidad”. De Mariani a Coca-ColaEn el repositorio hay un espacio destinado a la Coca-Cola, con información como la compra de 204 toneladas de coca de Perú y Bolivia en 1995. Según la página web Batanga, la receta de Coca-Cola tuvo como inspiración el vino Mariani. La nueva bebida, creada por John Pemberton el año 1886, contenía extracto de hoja de coca con jarabe de azúcar, nuez de kola y cafeína. Las infusiones de cocaína eran comunes en esa época, y no fue una droga ilegal hasta 1914. La opinión negativa hacia el uso de cocaína hizo que Coca-Cola la quitara de sus productos, pero la bebida no estuvo completamente libre hasta 1929, cuando los científicos descubrieron cómo quitar los elementos psicoactivos de la hoja de coca.
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Saturday, March 14, 2015

Museo IMPA da cuenta de la cultura del trabajo

El Museo IMPA, la primera fábrica recuperada de la ciudad de Buenos Aires que funciona en forma autogestionada desde fines de los 90, abrirá hoy sus puertas en una única jornada que invitará a recorrer la cultura del trabajo y la identidad obrera que marcaron a ese emblemático espacio, devenido desde fines de aquella década en un polo productivo, pero también educativo y cultural.

Distinto a cualquier museo típico, el del IMPA, por razones edilicias, solo abre un día al mes (también una vez al mes lo hace para visitas coordinadas previamente). Mañana, de 15 a 19 con entrada gratuita, será la primera apertura del año y contará con la puesta en escena de dos obras de Teatro x la identidad, “La entrevista” y “Una estirpe de petisas”.
El museo ubicado en Querandíes 4290 del barrio de Almagro, donde funciona la fábrica metalúrgica, nació en 2010 con la intención de “hacer una recuperación crítica de la historia de IMPA, que está en pie desde 1928 y fue pasando por un montón de transformaciones a medida que el país también cambiaba”, cuenta a Télam su directora, Margarita Robertazzi.
Recuperar una historia colectiva fue el motor que impulsó, casi por azar, a llevar adelante este proyecto y desde entonces se lo ideó como un museo vivo, “vivo porque se arma y desarma, porque se construye con las voces de los protagonistas y trabajadores que están siempre en movimiento, pero también porque la fábrica está viva, funcionando acá mismo”, dice su responsable. Máquinas que ya no se usan, objetos de producción, fotografías de propietarios, legajos de trabajadores, son algunas de las piezas que componen el repertorio del museo-

Friday, March 13, 2015

Video Políticos no respetaron la Casa Dorada en Tarija y pegaron afiches

El Museo de Arte expone hoy el sincretismo cultural

Tres artistas bolivianos mostrarán esta noche, a las 19:30, en el Museo de Arte Contemporáneo (Sucre, esquina Potosí) su punto de vista sobre la transculturación ocurrida en Bolivia estos últimos años, en una muestra titulada VIP Sincretismos del Siglo XXI, que está conformada por videos, instalaciones y performances de Galo Coca Soto (La Paz), Alejandra Dorado (Cochabamba) y Julio González (Santa Cruz).

Importancia
“Esta muestra es importante que se haga aquí, en Santa Cruz, porque el sincretismo y el mestizaje cultura ya son una realidad, así que es propicio mostrarlo a través del arte contemporáneo”, indicó Eduardo Ribera, curador y encargado del Museo de Arte.

Para esta exposición, Ribera recurrió al artículo El sincretismo y el arte contemporáneo latinoamericano, del teórico colombiano Álvaro Villalobos-Herrera, que en un fragmento dice: “ El sincretismo existe por sí mismo, es para sí mismo y en sí es una acción individual desde dentro de las entrañas de las mezclas e híbridos, parte del contexto referencial del artista y de su mundo que obedece a lazos internos y externos de sus fenómenos culturales”.

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Según Ribera, la obra de Galo Coca toca el tema del sincretismo cultural desde hace mucho tiempo. “Toda la obra de Galo Coca tiene que ver con el folclore de lo cholo, y él, que es un urbano citadino, se apropia de esos elementos para generar una reflexión cultural”, explicó Ribera. Coca está presente con cuatro videoinstalaciones y hoy hará un performance.
En el caso de la obra de Alejandra Dorado, el proceso mismo de su realización es una metáfora del mestizaje cultual.

Dorado estará en el museo con Coyote, consistente en fotografías manipuladas y bordados.

Finalmente, González tiene en la muestra cuatro fotos y un videoperformance que se titulan Contacto, y, a pesar de que es un trabajo de 2010, aún sirve para cuestionar los cambios culturales que ha tenido Bolivia. En las fotos y en el video, González aparece besándose con un travesti vestido como una chola.

“La idea es saber quién es el otro en estas imágenes, porque las otredades van cambiando con el tiempo. En esa ocasión la otredad era conocer la cultura andina y crear un contacto, una cercanía, a través de un beso”, dijo González

Monday, March 9, 2015

Nos emPAPÁmos en el Pipiripi

Desde el próximo miércoles 18 hasta el domingo 22 todos los papás y figuras paternas podrán sumarse a la campaña emPAPÁmos, día de la paternidad activa organizada por el museo Pipiripi que invitan a los y las protagonistas a participar, jugar, disfrutar e involucrase en las actividades de sus hijos sellando el recuerdo en una selfie (fotografía) que serán publicadas en las redes sociales del Espacio Municipal con mensajes sobre la Paternidad.

Casa de Moneda estará en la FIT

El director de la Casa Nacional de Moneda, Rubén Ruiz, informó que este repositorio cultural no podía quedar fuera de la Feria Internacional de Turismo que se desarrollará del 12 al 15 de marzo en la ciudad de La Paz, en el campo ferial de Chuquiago Marka.
La Casa de Moneda será promocionada mediante trípticos que contiene información sobre la historia de la construcción del edificio; las colecciones de pinturas, manuscritos y las principales piezas del museo y la documentación del archivo histórico.
Los trípticos fueron elaborados en los idiomas francés, inglés, italiano y español, se detalla los horarios de atención al público, los costos de ingreso a visitantes extranjeros y nacionales y el tiempo de duración del recorrido.
Llevan fotografías del primer patio y el rostro del Dios Baco, la portada principal, de la pintura más importante de la colección que es la Virgen del Cerro y de San Mateo Evangelista, las monedas macuquinas, un objeto de plata y las máquinas laminadoras.
En el material se informa sobre las obras de arte que son parte de la pinacoteca virreinal de obras de grandes pintores como Melchor Pérez de Holguín, Gaspar Miguel de Berrio y Luis Niño.
Explica la construcción del segundo edificio, las características técnicas, el material utilizado, la apariencia de fortaleza infranqueable y monumental y de la importante colección numismática que se guarda en su interior.
Los trípticos de la Casa de Moneda son parte del material promocional que se distribuirá en el puesto central de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia.